Un acompañamiento de los capítulos del libro "mero Cristianismo" escrito por C.S. Lewis, que proviene de la radiodifusión de este contenido durante la Segunda Guerra Mundial.
Este es un comentario al Capítulo 9 del Libro 4
Si a Dios le das la mano, él te toma el codo para arreglarte. Si vas a Dios para que te sane de un pecado en particular, te va a sanar pero no se va a detener ahí. Puede sanarte, pero una vez que recurres a Él te va a dar el tratamiento completo.
“No se equivoquen”, dice, “si me lo permiten, los haré perfectos. Apenas se ponen en Mis manos, a eso se exponen. Nada menos, o diferente a eso. Tienen libre albedrío, y si así lo eligen, pueden echarme.
Pero si no Me alejan, entiendan que voy a hacer este trabajo hasta el final.
Sin importar el sufrimiento que les tenga que costar en su vida terrenal, sin importar la inconcebible purificación que les pueda costar después de la muerte, sin importar lo que Me cueste a Mí, no descansaré jamás, ni los dejaré descansar, hasta que sean literalmente perfectos, hasta que Mi Padre pueda decir sin reservas que está complacido de ustedes, tal como dijo que estaba complacido Conmigo.
Esto es lo que puedo hacer y lo que haré. Pero no haré nada menos”.
Y éste es el verdadero error fatal. Por supuesto nunca quisimos, y nunca pedimos, que nos hicieran la clase de criatura en que El nos va a transformar. Pero el asunto no es lo que pensábamos ser, sino lo que El pensaba que fuéramos cuando nos hizo.
El es el inventor, nosotros somos sólo la máquina. El es el pintor, nosotros sólo la pintura. ¿Cómo sabríamos lo que El ha pensado que seamos?
El libro lo puedes encontrar aquí:
https://www.amazon.com/-/es/C-S-Lewis/dp/0061140015/
El capítulo 9 del libro 4 lo puedes escuchar en esta liga:
https://youtu.be/j5UMc0i4HWE